La Generación Z (nacidos aproximadamente entre 1997 y 2012) se manifiesta impulsada por preocupaciones y dolores muy distintos a los que motivaron a los héroes revolucionarios de principios del siglo XX, aunque con una pasión similar por la justicia social.
Sus principales motivaciones para protestar, según la investigación, suelen girar en torno a: La Desigualdad y Corrupción: Al igual que sus predecesores, luchan contra la desigualdad social y la percepción generalizada de corrupción gubernamental y retroceso democrático. Son la Injusticia Social y Derechos Humanos: Se movilizan por la falta de atención y respuesta institucional a casos de injusticia, desapariciones, violencia de género, y la protección de los derechos humanos y libertades fundamentales. Pero También la Crisis Climática y Medio Ambiente: La preocupación por el futuro del planeta es un motor de movilización distintivo de esta generación. El Acceso a Oportunidades: A menudo enfrentan dificultades en el acceso a educación de calidad y empleos dignos, lo que genera frustración y deseo de cambio sistémico. La Salud Mental y Bienestar: A diferencia de generaciones anteriores, la Generación Z ha puesto el foco en la importancia de la salud mental y la presión de un mundo hiperconectado.
Mientras que los revolucionarios luchaban por necesidades básicas como “tierra y libertad” en un contexto de dictadura abierta, la Generación Z lucha por la dignidad, la equidad, la sostenibilidad y la transparencia en un mundo complejo, globalizado y altamente digitalizado. Utilizan la tecnología y el anonimato (cuando es necesario) como herramientas para evadir la vigilancia digital y organizarse, al igual que los revolucionarios usaron su coraje para enfrentar al poder de su época. Por. Fco. Javier Segura López.