- ..Con un presupuesto de millón y medio de pesos, para reparar dos salones y los baños, autoridades estatales visitaron el plantel de la colonia Tamaulipas; sin embargo, padres de familia advierten que el problema requiere una solución de fondo ante el deterioro de la estructura.
POR JESÚS FLORES ALMAGUER.
Reynosa, Tamaulipas.- LA seguridad de cientos de niñas y niños no puede quedar reducida a un presupuesto de emergencia ni a promesas que se prolonguen en el tiempo. Esa es la principal preocupación de madres y padres de familia de la escuela primaria Roberto César Guzmán, ubicada en la colonia Tamaulipas, donde las condiciones de los salones
mantienen encendidas las alertas sobre el riesgo que representa el deterioro del inmueble.
“ALERTAS ENCENDIDAS SEGURIDAD PARA LOS ESTUDIANTES”
EL pasado 21 de octubre, una comisión de funcionarios del Gobierno del Estado acudió al plantel para dialogar con padres de familia, directivos y maestros, luego de las gestiones realizadas por la regidora Mary Zapata, del partido Movimiento Ciudadano, quien ha acompañado las demandas de la comunidad escolar ante las autoridades competentes.
DURANTE el encuentro, los representantes estatales informaron que, por el momento, se contempla destinar, millón y medio de pesos para la reparación de dos salones y los baños. En la visita participó el ingeniero Sergio Oliverio Castillo Sagástegui, del Instituto Tamaulipeco de Infraestructura Física Educativa (ITIFE).
MAS la noticia representa un primer paso, pero también deja abierta una interrogante fundamental: ¿serán suficientes las reparaciones anunciadas para garantizar la seguridad de los estudiantes?
“UNA SOLA EXIGENCIA”
EN esta lucha por conseguir instalaciones dignas y seguras hay tres frentes que convergen en una misma demanda: la comunidad escolar, las autoridades responsables de ejecutar las obras y la representación municipal que ha intervenido para abrir el diálogo.
POR parte de la escuela, el director José Marcos Hurtado Obregón, junto con el personal docente y los padres de familia, ha participado en las reuniones para exponer las condiciones del plantel y exigir atención a los problemas estructurales.
EN la representación de los padres de familia figuran Ricardo Rivera García, presidente; Héctor Rincón Medina, vicepresidente; Carmen Yamileth Azúa Muñoz, tesorera, y José Armando Martínez, padre de familia, quienes forman parte de la comunidad que busca una respuesta concreta a esta problemática.
EL tercer frente lo representa la regidora Mary Zapata, quien ha intervenido en las gestiones y el diálogo con funcionarios estatales y municipales para que las necesidades de la primaria sean escuchadas y atendidas.
NO se trata solamente de conseguir recursos para pintar, reparar o rehabilitar espacios. La exigencia central es que las obras respondan a la magnitud del deterioro y que ninguna decisión administrativa esté por encima de la integridad de los menores.
EXIGEN QUE LA EDUCACIÓN ENTRE AL PLAN DE OBRA PÚBLICA
“Si hay prisa para las campañas, también hay prisa para la educación”
MARY zapata Regidora de Movimiento Ciudadano ya me senté a platicar con el alcalde Carlos Peña Ortiz y le planteé la necesidad de que las demandas educativas sean consideradas dentro del plan de obra pública, el cual estamos próximos a aprobar.
LA educación no puede seguir esperando. Mary zapata Regidora Por eso, también hice un llamado al secretario de Educación, al Congreso del Estado y a las y los diputados para que se bajen al territorio, recorran las comunidades y atiendan directamente las necesidades de la gente.
“REPARAR NO ES LO MISMO QUE RESOLVER”
UNO de los puntos que más preocupa a los padres de familia es el estado de los salones de clases. Durante una revisión previa, el arquitecto López Arias habría coincidido en que las condiciones de los muros y las paredes requieren una intervención mayor, al considerar que la demolición y reconstrucción de los espacios afectados podría ser necesaria.
DE acuerdo con lo expuesto por la comunidad escolar, cambiar únicamente la losa no garantizaría una solución integral si el deterioro de los muros continúa representando un riesgo.
EL arquitecto López Arias se comprometió a presentar el proyecto ante el Cabildo para impulsar su aprobación.
LA expectativa es que esta propuesta pueda incorporarse al programa de obras públicas y avanzar hacia una solución definitiva.
POR su parte, Mary Zapata señaló que la construcción y reparación de aulas forma parte de las propuestas contempladas para el catálogo de obra pública que está por aprobarse. Explicó que, conforme a la programación y a los procedimientos de licitación, algunas obras podrían ejecutarse entre marzo y abril de 2027.
SIN embargo, será necesario conocer cuáles trabajos quedarán formalmente aprobados, qué presupuesto se asignará, cuándo comenzarán las intervenciones y si la reconstrucción de los salones afectados estará incluida.
“EL PRESUPUESTO NO DEBE CERRAR EL DEBATE”
MILLON Y medio, anunciados para reparar dos salones y los baños representan el alcance inmediato comunicado a la comunidad escolar. Pero el verdadero desafío consiste en determinar si esas acciones bastarán para corregir los problemas que han denunciado padres y maestros.
SI las evaluaciones técnicas concluyen que existen daños estructurales que requieren demoler y reconstruir, la respuesta institucional deberá contemplar una solución acorde con ese diagnóstico.
LA prioridad inmediata debe ser verificar las condiciones de seguridad de los espacios afectados, establecer las medidas preventivas necesarias y garantizar que los alumnos no permanezcan expuestos a riesgos mientras se realizan las gestiones presupuestales.
UNA escuela no puede considerarse segura únicamente porque se anunció una reparación. La seguridad debe sustentarse en evaluaciones técnicas, trabajos adecuados y resultados verificables.
“UNA EXIGENCIA QUE NO TERMINA CON UNA VISITA”
PORQUE la presencia de funcionarios estatales en la primaria Roberto César Guzmán permitió abrir un espacio de diálogo con padres de familia, docentes y directivos. Ahora, la comunidad escolar espera que ese acercamiento se traduzca en acciones concretas y no quede solamente en compromisos.
LA intervención de Mary Zapata y la participación de los representantes escolares mantienen vigente una exigencia legítima: que las autoridades competentes atiendan el problema con responsabilidad, transparencia y una solución que responda a las condiciones reales del inmueble.
EL llamado es claro: se necesitan instalaciones dignas, salones seguros y baños en condiciones adecuadas para que las niñas y los niños puedan estudiar sin que sus familias tengan que vivir con la incertidumbre sobre el estado de su escuela.
LA educación necesita aulas, pero antes que nada necesita seguridad. EL millón y medio de pesos
pesos pueden representar el comienzo de una intervención; lo que las familias reclaman es que no sean el punto final de una demanda que exige una solución de fondo.