OMEALCA EL COSTO DE INVESTIGAR AL CRIMEN EN LA FRONTERA DE VERACRUZ Y OAXACA

POR JESÚS FLORES ALMAGUER

LA violencia volvió a poner a Omealca en el mapa, pero esta vez con una circunstancia que obliga a mirar más allá del hecho inmediato, dos agentes de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana perdieron la vida y una elemento más resultó lesionada mientras realizaban labores de investigación.

NO se trataba de un operativo cualquiera. Los agentes se encontraban entre las comunidades de Río Moreno y Paso Amapa, en una zona limítrofe con Oaxaca donde, de acuerdo con información oficial, tienen presencia células delictivas.

Y ahí está uno de los principales puntos de esta tragedia, cuando el crimen organizado convierte las zonas limítrofes en espacios de operación, la coordinación entre estados deja de ser un discurso y se vuelve una necesidad cotidiana.

EL ataque exhibe también el nivel de riesgo al que se enfrentan quienes realizan tareas de investigación e inteligencia. No siempre están detrás de un escritorio ni llegan acompañados de grandes despliegues. Muchas veces avanzan con información que los coloca directamente en la mira de quienes pretenden mantener el control territorial.

EL titular de la SSPC, Omar García Harfuch, confirmó los hechos y aseguró que la agente lesionada recibe atención médica y cuenta con el respaldo institucional. También envió sus condolencias a las familias de los elementos fallecidos y reconoció su valentía y compromiso.

PERO la frase que ahora deberá convertirse en resultados es contundente: “Este hecho no quedará impune. Los responsables serán llevados ante la justicia”.

EN materia de seguridad, las palabras pesan menos que las consecuencias.

POR eso, el operativo desplegado tras la agresión con participación de la Defensa, Marina, Guardia Nacional, autoridades de seguridad y Fiscalía de Veracruz, así como corporaciones de Oaxaca tendrá que traducirse no solamente en presencia temporal, sino en investigación, identificación de responsables y, sobre todo, judicialización de los casos.

PORQUE detener a los responsables de este ataque será importante, pero entender cómo operan las células criminales en esta región lo será todavía más.

OMEALCA se encuentra en una franja geográfica particularmente sensible. La cercanía entre Veracruz y Oaxaca puede convertirse en una ventaja para la movilidad de los delincuentes cuando las instituciones trabajan de manera fragmentada. Por eso, los filtros en los accesos y el despliegue aéreo y terrestre son apenas la reacción inmediata.

“La verdadera prueba vendrá después”

VENDRÁ cuando se determine quién ordenó la agresión, quiénes participaron, qué estructura criminal está detrás y qué condiciones permitieron que un grupo armado pudiera atacar a personal que realizaba labores de investigación.

“Dos agentes no regresarán a casa”

“Una compañera se recupera de las heridas”

Y detrás de ellos quedan familias que recibirán condolencias oficiales, pero que también tienen derecho a esperar algo más, justicia.

OMEALCA, la promesa de que el hecho no quedará impune no debe quedarse en una declaración posterior a la tragedia. Debe convertirse en investigación, capturas y sentencias.

PORQUE cuando quienes investigan al crimen terminan siendo las víctimas, el mensaje que queda en el territorio puede ser devastador.

Y ese mensaje solamente puede revertirse con otro: el Estado no se repliega.

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