- La reforestación con especies nativas y el seguimiento a su supervivencia fortalecen la recuperación de los ecosistemas y la conservación del patrimonio natural del estado
Ciudad Victoria, Tamaulipas.- Recuperar ecosistemas, proteger los recursos naturales y fortalecer la capacidad del territorio frente a incendios y otros efectos ambientales son parte de una estrategia que ya se refleja en la plantación de 208 mil 923 árboles en Tamaulipas durante la actual administración estatal, como resultado de las acciones de reforestación impulsadas por el gobernador Américo Villarreal Anaya.
Dentro de esta labor, la Secretaría de Desarrollo Urbano y Medio Ambiente (SEDUMA) ha contribuido con 134 mil 214 plantas, esfuerzo al que se suman 88 mil 709 ejemplares aportados por la Secretaría de Desarrollo Rural, Pesca y Acuacultura, como parte del trabajo coordinado para recuperar y conservar los ecosistemas de la entidad.
Del total acumulado por la SEDUMA, 75 mil 868 corresponden a manglares, 49 mil 896 a árboles nativos y 8 mil 450 a ejemplares plantados mediante distintas colaboraciones. Tan solo durante 2026 se han reforestado 24 mil 709 árboles, cifra que incluye las acciones de recuperación de mangle.
La estrategia prioriza especies regionales con mejores condiciones de adaptación al suelo y clima de cada zona. Entre ellas se encuentran anacahuita, cedro, chaká, ébano, encino rojo, mezquite, guamúchil, huizache, orejón, palo de rosa, sabino, retama, yuca, álamo y diversas variedades de pino, además de otras plantas propias de los ecosistemas tamaulipecos.
El secretario de Desarrollo Urbano y Medio Ambiente, Karl Heinz Becker Hernández, explicó que las labores se desarrollan en distintos municipios y cuentan con el respaldo de tres viveros comunitarios, particularmente en zonas cercanas al altiplano tamaulipeco, una de las regiones que ha resentido con mayor fuerza los incendios forestales.
“Buscamos sembrar la mayor cantidad de plantas posible, pero no se trata solamente de contabilizar lo que se planta. Queremos individuos de buen tamaño, especies regionales que resistan las condiciones del clima y del suelo, y darles seguimiento para conocer su supervivencia”, señaló.
Becker Hernández resaltó que la permanencia de los ejemplares es determinante para que una campaña de reforestación se traduzca realmente en recuperación ambiental, por lo que SEDUMA mantiene acciones de monitoreo en las áreas intervenidas y estima que, bajo condiciones adecuadas, la supervivencia puede superar el 80 por ciento y acercarse al 90 por ciento en zonas sujetas a seguimiento y manejo.
“Recuperar estos ecosistemas degradados es sumamente importante porque los recursos naturales también forman parte de nuestra infraestructura económica y del bienestar de las comunidades”, expresó.
En esta tarea también participan la Secretaría de Desarrollo Rural y organismos federales, mediante producción de planta, coordinación técnica y acciones conjuntas que permiten ampliar la capacidad de restauración en diferentes regiones de Tamaulipas.
Para las superficies afectadas por incendios forestales, el funcionario estatal comentó que la intervención no es inmediata. De acuerdo con los criterios técnicos de la Comisión Nacional Forestal (CONAFOR), puede ser necesario esperar alrededor de dos años, dependiendo del nivel de degradación y de la evaluación de cada sitio, antes de iniciar los trabajos de reforestación.
Con estas acciones, la política ambiental de la administración del gobernador Américo Villarreal Anaya busca que plantar un árbol sea apenas el primer paso. El reto de fondo es lograr que sobreviva, recuperar el ecosistema y conservar el patrimonio natural que sostiene la vida, la economía y el futuro de las familias tamaulipecas.