RESPUESTA: “La responsabilidad es compartida, pero no equitativa. El ciudadano debe manejar con precaución, pero es obligación del Estado diseñar vías que perdonen el error humano. Si una calle está mal iluminada, mal señalizada y no tiene vigilancia, el gobierno está siendo cómplice del accidente.
La educación vial también es una política pública que le toca implementar a la autoridad.
Cuando dicen: “Ningún gobierno les da gusto, nada les embona”. Respuesta: “No buscamos que nos ‘den gusto’, exigimos que cumplan con su Plan Municipal de Desarrollo. Una ciudad que aspira a la modernidad no puede conformarse con maleza y parches. Exigir calidad no es ser malagradecido, es ser un ciudadano consciente de que nuestros impuestos deben transformarse en seguridad, no en excusas.
Cuando dicen: “Si no te gusta cómo está, bájate y limpia tú”.
Respuesta: “Como ciudadanos ya cumplimos con nuestra parte al trabajar y pagar impuestos. El presupuesto público existe precisamente para que profesionales realicen el mantenimiento y la planeación urbana. Pedir que el ciudadano haga el trabajo del funcionario es aceptar que la autoridad es decorativa.
Cuando dicen: “En otros años estaba peor y no decían nada”.
Respuesta: “El pasado no justifica la mediocridad del presente. Reynosa necesita visión de futuro, no comparaciones con el descuido de antes. Si queremos dejar de llamar a esa vía el ‘Viaducto de la Muerte’, debemos dejar de conformarnos con el ‘así ha sido siempre’.
Cuando dicen: “Es mucha inversión y no hay dinero”.
Respuesta: “Es cuestión de prioridades, no de presupuesto. Se gasta mucho en imagen y eventos temporales, mientras la infraestructura vital que salva vidas queda en el olvido. Un proyecto ejecutivo de movilidad bien hecho atrae inversión; la desidia solo atrae tragedias.” Por D. Fco. Javier Segura López.

