POR JESÚS FLORES ALMAGUER
EN México no solo se delinque robando, extorsionando o asesinando. También se delinque no haciendo nada. Desde la comodidad del cargo público, la omisión se ha convertido en una de las formas más eficaces, y menos visibles, de proteger la impunidad.
” El caso de Reynosa vuelve a ponerlo sobre la mesa, sin matices “
TRES funcionarios de la Fiscalía General de la República, entre ellos el ex delegado interino Juan Arturo Garza, han sido vinculados a proceso por delitos contra la administración de justicia. No por fabricar culpables, no por encubrir con dinero, sino por algo más profundo y estructural, decidir que un delito no merecía ser investigado.
” Así, simplemente “
LAS denuncias apuntaban a la sustracción y alteración de activos en el sector petrolero. Es decir, “huachicol”. Un fenómeno que no opera en los márgenes, sino que se sostiene con redes criminales, protección institucional y territorios capturados. Frente a eso, la respuesta de quienes tenían la obligación de investigar fue cerrar el caso.
” No actuar también es tomar partido “
CUANDO un funcionario decide no ejercer acción penal, no está siendo neutral: está inclinando la balanza. Está protegiendo, por acción u omisión, a quienes operan fuera de la ley. Y en estados como Tamaulipas, eso no es un detalle administrativo, es un acto con consecuencias reales en la seguridad y en la vida pública.
LO preocupante no es solo el caso en sí, sino lo que revela: que dentro de las instituciones encargadas de perseguir el delito, la negligencia ,o algo peor, puede instalarse como práctica cotidiana. Y durante años, sin consecuencias.
PORQUE ahora la Fiscalía Especializada de Asuntos Internos haya logrado la vinculación a proceso de estos funcionarios no es necesariamente una señal de fortaleza institucional. También puede leerse como una admisión tardía de que el problema estaba dentro.
” Muy dentro “
FISCALÍA General de la República, asegura que no tolerará conductas fuera de la ley entre sus integrantes. El problema es que la tolerancia a la omisión no se mide en discursos, sino en expedientes abandonados, en investigaciones que nunca comenzaron, en delitos que alguien decidió ignorar.
” Y en México, esos expedientes sobran “
LA presunción de inocencia aplica, por supuesto. Pero eso no borra una realidad incómoda, durante el tiempo en que estos funcionarios decidieron no actuar, el delito siguió existiendo, creciendo y operando.
….Porque en este país, el silencio institucional no es ausencia.
….Es complicidad.