- …. En Reynosa ya no se buscan personas, se buscan restos.
VEINTIOCHO hallazgos positivos en lo que va de 2026 no son una cifra, son una evidencia brutal de una crisis que dejó de ser invisible hace mucho tiempo.
Lo verdaderamente alarmante no es solo el número, sino quién está haciendo el trabajo madres.
ESTE fin de semana, el colectivo Amor por los Desaparecidos en Tamaulipas volvió a encontrar lo que el Estado no ha querido o no ha podido encontrar. En un terreno baldío, detrás de la colonia Del Olmo, a un costado del canal Guillermo Rodhe, había huesos humanos expuestos. Un cráneo, fémures, tibias. Restos de alguien que tuvo nombre, historia y familia.
” y otra vez, fueron ellas “
NO FUE una investigación oficial, no fue un operativo de inteligencia, no fue una acción preventiva. Fue una jornada más de búsqueda organizada por quienes cargan con la ausencia todos los días. De 29 jornadas realizadas este año, 28 han terminado en hallazgos. La estadística no solo es contundente: es devastadora.
CADA descubrimiento sigue el mismo guion. Las buscadoras notifican. Las autoridades llegan. Levantan los restos. Abren una carpeta. Y después, el silencio. Identificar a la víctima puede tardar meses, años… o nunca suceder.
” Mientras tanto, las familias siguen esperando “
EL problema ya no es solo la desaparición, es la normalización de la tragedia. Es aceptar que sean los colectivos quienes rastreen terrenos, escarben con sus propias manos y encuentren lo que debería ser prioridad absoluta del Estado.
PORQUE aquí la pregunta no es cuántos hallazgos más faltan.
LA pregunta es ¿cuántos más tienen que encontrar ellas antes de que alguien asuma la responsabilidad?
EN REYNOSA, la tierra sigue hablando.
LO preocupante es quién sigue sin escuchar.