REYNOSA, TAM.- En un escenario político local donde la estridencia y la burocracia suelen distanciar a las instituciones del ciudadano común, las brigadas de beneficencia de la Fundación “Marcelo Olán” emergen como un objeto de estudio fundamental para la sociología comunitaria. Lejos de las dinámicas verticales del poder, el Licenciado Marcelo Olán Mendoza encabezó una jornada caracterizada por la horizontalidad, la legitimidad del territorio y un profundo sentido de fraternidad con las clases populares.
Despojado de cualquier vestigio de soberbia y guiado por una rigurosa humildad heredada, Marcelo Olán Mendoza interactuó de manera simétrica con los asistentes. El evento se configuró bajo la premisa de la dignificación social: apoyos médicos, asistencia alimentaria y asesorías legales se dispusieron al alcance directo de quienes acudieron según su vulnerabilidad. Un elemento técnico a destacar en la organización de la brigada fue la implementación de la “Bitácora de Valor Cumplido”, un registro riguroso operado por sus colaboradores que desbanca la vieja política de la promesa verbal para transitar hacia el compromiso administrativo rastreable. Nada quedó al aire; cada necesidad fue registrada para su posterior resolución.
El impacto cualitativo de la jornada quedó de manifiesto en los testimonios de los beneficiarios. “Me atendió bien, me apoyó con medicinas para mi azúcar e incluso me orientó para mejorar mi alimentación. Miró mi morral y, al ver que los recursos no alcanzaban, no permitió que me regresara con las manos vacías”, señaló uno de los ciudadanos asistentes. Este enfoque preventivo y de proximidad social se complementó con la participación activa de madres de familia y niños, quienes disfrutaron de áreas recreativas blindadas bajo un esquema de seguridad perimetral provisto de manera voluntaria por colectivos de protección y vialidad.
La jornada concluyó bajo la misma narrativa que hoy cohesiona a los movimientos sociales más sólidos de la región: el reconocimiento del otro como un igual. Al despedir a cada ciudadano con el apelativo de “hermano”, la Fundación Marcelo Olán demuestra que la transformación del tejido social en Reynosa no se consolida desde el escritorio, sino desde la mesa compartida, el respeto a la dignidad humana y el cumplimiento estricto de la palabra empeñada en el territorio.Por: D en C. Fco. Javier Segura López.





