- SI PUEDES VENDER ante notario público y deslindar responsabilidades ante la ley.
- SOLO TAMAULIPAS tiene candados
- PORQUE en otros estados de la república mexicana si hay cambio de propietario.
Por D. en E. Fco. Javier Segura López.
REYNOSA, TAMAULIPAS.- La Prohibición de Cambio de Dueño:* Marcelo Olán, director de Oficinas Fiscales en el estado, aclaró que el programa fue diseñado para el uso exclusivo del solicitante original y no contempla el cambio de propietario bajo ninguna circunstancia
- SOLO EN TAMAULIPAS SUCEDE ESTE TIPO DE CANDADOS *
En Tamaulipas* , las autoridades estatales han confirmado recientemente que los vehículos regularizados bajo el decreto federal no pueden ser vendidos ni transferidos a un nuevo propietario, ya que el beneficio se considera estrictamente personal e intransferible.
— La política, en su expresión más noble, debería ser el arte de facilitar la vida del ciudadano. Sin embargo, quienes habitamos esta frontera nos encontramos hoy en un laberinto de contradicciones que desafía no solo nuestra economía, sino nuestra capacidad de asombro.
La regularización de vehículos, presentada originalmente como un acto de justicia social y un logro histórico de la Cuarta Transformación, ha revelado una letra pequeña que hoy amarga el gusto de aquel avance. Bajo el argumento de “uso personal”, se ha impuesto un candado que impide la libre transmisión de la propiedad en Tamaulipas. Lo que ayer fue un permiso federal otorgado con la mano abierta, hoy se convierte en una restricción estatal que ata las manos de las familias.
No se trata meramente de una transacción comercial; se trata de la libertad de decidir sobre lo que se ha pagado con esfuerzo. En un estado donde las condiciones de las calles dictan la vida útil de un motor, la imposibilidad de renovar el patrimonio vendiendo lo propio para aspirar a algo mejor, no es solo un trámite burocrático detenido: es una visión política que parece haber perdido la sintonía con la realidad del hogar.
Con la elegancia que otorga la prudencia, pero con la firmeza de quien cumple con sus obligaciones, cabe preguntar: ¿En qué momento el beneficio social se convirtió en una carga intransferible? El ciudadano cumplió, el Gobierno Federal autorizó, pero el día a día en las Oficinas Fiscales cuenta una historia distinta.
Es tiempo de que la política local se ponga a la altura de la visión transformadora que presume. Porque gobernar no es solo administrar permisos, es respetar la voluntad de un pueblo que, tras años de callar, hoy observa con mente fría cómo su derecho a la propiedad queda en el limbo de un decreto que parece haber olvidado su propósito original: servir a los que menos tienen. Por D. en E. Fco. Javier Segura López.