LA inconformidad dentro del Partido Acción Nacional en Tamaulipas dejó de ser un murmullo para convertirse en un posicionamiento público. Este martes, 24 de los 28 comités municipales del estado exigieron abiertamente la emisión inmediata de la convocatoria para renovar la dirigencia estatal del partido, actualmente encabezada por Luis René Cantú Galván, cuyo periodo concluyó desde septiembre del año pasado.
PORQUE la situación no solo exhibe un retraso administrativo, sino un conflicto político interno que comienza a escalar. De acuerdo con los dirigentes municipales, desde el 24 de febrero el Comité Ejecutivo Nacional ordenó formalmente iniciar el proceso de renovación; sin embargo, hasta ahora esa instrucción no se ha cumplido.
EL hecho de que la inconformidad provenga de una mayoría amplia de comités municipales —incluidos los de ciudades clave como Victoria, Tampico, Madero, Altamira, Matamoros y Nuevo Laredo— revela que el descontento no es aislado ni menor. Se trata, más bien, de una presión organizada desde las bases del partido.
LICENCIADO Andrés González, quien encabezó la representación de los dirigentes municipales, explicó que desde agosto pasado debió informarse a la Comisión Permanente sobre el vencimiento del periodo de la dirigencia estatal. Además, recordó que el pasado 29 de enero se entregaron al CEN más de tres mil firmas de militantes solicitando la renovación.
ES DECIR, la inconformidad no surgió de un día para otro. Ha sido un proceso que se ha acumulado durante meses y que ahora busca resolverse mediante los propios estatutos del partido.
EN este punto cobra relevancia el artículo 73 de los estatutos del PAN, que establece como método ordinario para elegir dirigencias el voto directo de la militancia. Para los inconformes, ese principio es precisamente el que hoy se encuentra en entredicho si no se emite la convocatoria correspondiente.
EL mensaje político es claro: los comités municipales no solo exigen el cumplimiento de una orden del CEN, sino el respeto a los mecanismos democráticos internos del partido.
INCLUSO se ha advertido que, de persistir la omisión, el Consejo Nacional del PAN podría intervenir y emitir directamente la convocatoria para renovar el Comité Directivo Estatal en Tamaulipas, una medida que evidenciaría la gravedad del conflicto.
DURANTE el encuentro con medios, varios dirigentes insistieron en que su posicionamiento no busca una confrontación personal, sino una definición institucional. Alfredo Hernández Ávalos, dirigente en Casas, subrayó que la militancia panista ha sido históricamente garante de procesos internos transparentes.
POR su parte, Beatriz Rodríguez, dirigente del PAN en Tampico, reconoció que el posicionamiento podría generar tensiones dentro de la estructura estatal, pero sostuvo que la exigencia responde a un principio básico: la vida democrática del partido.
LO que está en juego no es únicamente la renovación de una dirigencia. También es una prueba para el propio PAN en Tamaulipas, que busca reorganizarse tras los resultados electorales recientes y definir el rumbo político del partido en la entidad.
PORQUE cuando las bases levantan la voz, la dirigencia ya no puede ignorar el mensaje.