- EL gesto desata teorías y lo vinculan con un menor detenido por ICE
Bad Bunny volvió a sacudir al público mundial durante el espectáculo de medio tiempo del Super Bowl LX, pero esta vez no solo por su música. En un momento que dejó a millones en shock, el artista puertorriqueño entregó su premio Grammy a un niño frente a miles de asistentes y millones de televidentes, desatando una ola inmediata de reacciones en redes sociales.
EL Conejo Malo, cuyo nombre real es Benito Antonio Martínez Ocasio, se presentó en el Levi’s Stadium de Santa Clara, California, con un show explosivo cargado de luces, baile y mensajes de unión. Sin embargo, fue el inesperado gesto con el menor lo que se robó toda la atención y eclipsó incluso su potente despliegue escénico.
EN cuestión de minutos, usuarios comenzaron a relacionar la escena con el caso de Liam Ramos, el niño de cinco años que habría sido detenido por agentes de ICE en enero pasado cuando se dirigía a la escuela en Columbia Heights, Minnesota. Aunque Bad Bunny no mencionó el caso ni dio explicaciones, para muchos el mensaje fue claro y directo.
LAS redes se llenaron de comentarios que calificaron el momento como un acto de “amor sobre el odio”, mientras otros aseguraron que se trató de una poderosa protesta silenciosa contra las políticas migratorias en Estados Unidos. La falta de una postura oficial del artista no hizo más que avivar la controversia.
UNA vez más, Bad Bunny demuestra que cada uno de sus movimientos genera impacto global y que, sobre el escenario más visto del mundo, ningún gesto pasa desapercibido.