POR JESÚS FLORES ALMAGUER
LA llamada “corte del pueblo” debe ser un espacio donde prevalezcan la disciplina, la transparencia y el trato digno hacia todas las personas. CYNTHIA A. GUTIÉRREZ, es del pueblo.
HAY momentos en la vida pública en que una candidatura no solo representa un nombre en la boleta, sino una conversación pendiente. La aspiración de CYNTHIA A. GUTIÉRREZ A LA JUEZA DE PAZ DEL PRECINTO 2, LUGAR 1, abre precisamente ese diálogo: el de la justicia cercana, la vocación de servicio y la representación femenina en espacios donde históricamente ha sido escasa.
LA Corte de Juez de Paz es conocida como “la corte del pueblo”. No es un tribunal distante ni abstracto; es el primer rostro del sistema judicial para muchos ciudadanos. Allí se resuelven conflictos cotidianos que impactan directamente la vida de las familias. Por eso no basta con conocer la ley: SE REQUIERE SENSIBILIDAD, DISCIPLINA Y TRANSPARENCIA. Se necesita carácter para alzar la voz cuando sea necesario, pero también prudencia para escuchar.
GUTIÉRREZ sostiene que es tiempo de las mujeres. Y los datos dan contexto a esa afirmación. En los 154 años desde que se establecieron las oficinas de Juez de Paz, aproximadamente SOLO DOS MUJERES HAN SERVIDO EN EL PRECINTO 2. Actualmente, de las ocho posiciones de JP en el Condado de Hidalgo, ninguna está ocupada por una mujer. La representación, más que un símbolo, es una forma de equilibrar perspectivas y fortalecer la confianza ciudadana.
SU trayectoria en la Mesa Directiva Escolar de PSJA habla de experiencia en toma de decisiones y responsabilidad pública. AHORA BUSCA TRASLADAR ESE COMPROMISO A LA JUDICATURA LOCAL, bajo una premisa clara: servir con justicia, respeto e igualdad.
EN este segundo día de votación temprana, la participación ciudadana vuelve a colocarse en el centro. MÁS ALLÁ DE NOMBRES Y CAMPAÑAS, LA REFLEXIÓN ES MÁS AMPLIA: ¿qué tipo de liderazgo queremos en la corte que llamamos “del pueblo”?
LAS urnas no solo eligen funcionarios; también envían mensajes. Y, en esta ocasión, el mensaje podría ser que la comunidad ESTÁ LISTA PARA ABRIR ESPACIO A NUEVAS VOCES, NUEVAS MIRADAS y, quizá, a una nueva etapa en su historia judicial.