DENTRO del lugar había un solo sospechoso, Ori Solomon de 55 años, un ciudadano israelí que administraba el lugar.
HABÍA frigoríficos y contenedoras con más de 1.000 sustancias desconocidas, que fueron enviadas para su análisis. De filtrarse solo una, el daño podría ser pandémico.
SE piensa que es una red de laboratorios ilegales por todo el país, financiados con fondos chinos, pero aún no descubren sus verdaderas intenciones.