Rómulo

Por Oscar Díaz Salazar

Es una tradición en los partidos políticos que han tenido presencia en Tamaulipas, -en las últimas tres décadas por lo menos-, que quien preside el comité estatal, sea postulado como candidato a diputado local, encabezando la lista de representación proporcional.

Se supone que ese origen en el cargo partidista de mayor importancia en el Estado, de su respectivo partido, garantiza que el diputado pluri está plenamente identificado con la ideología, los postulados, el programa y la plataforma legislativa de su instituto político.

Por citar algunos casos de diputados que llegaron al cargo posteriormente y/o simultáneamente a su desempeño como líderes de su partido, tenemos a Ricardo Gamundi, Edgar Melhem y Paloma Guillen del PRI, Garza de Coss y Cacharro Cantú del PAN, Gustavo Cárdenas y Juan Carlos Zertuche del MC.

Morena ha seguido esta buena práctica de colocar a sus presidentes en situación de privilegio para alcanzar una diputación pluri al Congreso local. Así lo vimos con el finado Leal Doria, cuyo deceso le impidió tomar posesión del cargo, y tambien con la maestra y diputada Yuriria Iturbe.

Les platico estos antecedentes para compartirles mi pronóstico de ver sentado en una curul del Congreso del Estado, al actual presidente del Consejo Estatal de morena, Rómulo Pérez, que hoy mismo porta doble cachucha, pues además del cargo partidista es subsecretario de Enlace Legislativo en la Secretaría General de Gobierno.

Al compartirles este augurio sobre el futuro político y laboral de Rómulo Pérez, corro el riesgo de que el aludido me reclame diciéndome: “no me limites”, y lo digo porque sé que su nombre ya está en la terna para la sucesión del Payo Gattas, en la presidencia municipal de Victoria.

Rómulo cuenta con la querencia de un padrino poderoso; dos chambas que le permiten estar en contacto con la base militante, pero también participar en las negociaciones con los actores políticos de primer nivel; en cuanto a capacidad, fácilmente rebasa al porro Gattas, aunque hay que reconocer que no tiene ni los negativos, ni las malquerencias, ni la mala entraña del actual jefe de la pandilla del 17 Hidalgo.

Desinflados los prospectos que en su momento impulsaron desde la Casa de Gobierno, -el vecino Illoldi y el Verde Tico García-, y descartados los aliados del Payo Gattas, por obvias razones, las condiciones son propicias para que Rómulo entre a la catafixia para mejorar la oferta de una diputación, y con suerte, una poca de gracia, otra cosita y el apoyo de su líder político, logre ser el candidato a la presidencia municipal de Victoria.

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