En tus brazos, mi madre, siempre encuentro
El calor de un hogar, el consuelo del alma.
Tus manos, que me guían con ternura y amor,
Son el refugio seguro en la calma.
Mi madre, mi primer amor, mi primer sueño,
Tu mano que me llevó al mundo con ternura,
Tu risa, tu mirada, tu dulce canción,
Son mi herencia más preciada, mi tesoro.